En el ritmo acelerado de la vida urbana, los descansos son más que un lujo: se convierten en una necesidad. No se trata solo de detenernos un momento, sino de encontrar espacios donde el cuerpo, la mente y el espíritu logren reconectarse con lo esencial. En el corazón de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, se encuentra un lugar que ofrece esa pausa: el Parque de los Ciervos.
Con más de 300 hectáreas de extensión, este pulmón verde representa un respiro para quienes buscan escapar del bullicio sin salir del área metropolitana. Aunque su nombre alude a los ciervos que antaño habitaron la zona, hoy solo queda un pequeño refugio con algunos ejemplares, protegidos en un área especial. El paso del tiempo, la expansión urbana y la falta de condiciones adecuadas hicieron que estas majestuosas criaturas desaparecieran casi por completo. Sin embargo, la esencia del parque permanece: un espacio dedicado al esparcimiento, la convivencia y la naturaleza.

Opciones para el descanso y la diversión
El Parque de los Ciervos ofrece un abanico de actividades y áreas diseñadas para distintos intereses y edades:
Senderos para caminatas y ciclismo
Los amplios caminos rodeados de árboles permiten recorrer el parque a pie o en bicicleta. Los visitantes pueden disfrutar de trayectos tranquilos bajo la sombra o, si lo prefieren, de rutas que exigen mayor resistencia.
Palapas y asadores
Ideales para un día de campo en familia o con amigos. Estas áreas permiten disfrutar de alimentos al aire libre, organizando desde un picnic sencillo hasta una parrillada. Es común ver familias reunidas mientras los niños juegan cerca.
Juegos infantiles
El parque cuenta con módulos de juegos donde los más pequeños encuentran toboganes, columpios y estructuras para escalar. Todo en un entorno natural y seguro.
Zona de gotcha
Para quienes buscan actividades llenas de acción, el parque dispone de un área equipada para jugar paintball. Destaca el escenario conocido como el “cementerio de aviones”, que añade un toque de realismo y emoción a las partidas.
Área de campamento
Por una cuota simbólica, se permite instalar casas de campaña en zonas delimitadas. Es una opción perfecta para quienes desean extender la experiencia y pasar una noche bajo las estrellas, escuchando los sonidos de la naturaleza.
Refugio de ciervos
Aunque reducido, el refugio permite observar a los pocos ejemplares que quedan. Es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de conservar la fauna local.
Además, el parque es un espacio ideal para la fotografía de paisaje, las actividades deportivas al aire libre y, en general, para disfrutar de un respiro verde en plena mancha urbana.
Un descanso necesario
En tiempos donde la naturaleza parece alejarse de nuestras vidas, lugares como el Parque de los Ciervos recuerdan la importancia de reconectarnos con ella. Un paseo por este oasis no solo representa un descanso físico, sino una oportunidad para respirar profundo, mirar el horizonte verde y recordar que, a veces, basta con detenerse un momento para hallar la paz.
